Enfermera del Hospital Miguel Servet y delegada de SATSE, Susana,  ha escrito una carta que queremos compartir en este espacio porque creemos que expresa muy bien el sentimiento de muchos enfermeros que día a día se enfrentan a la Covid-19 en sus centros de trabajo.

Carta de una delegada de SATSE, enfermera del Servet:

Las Enfermeras del Salud echan en falta un Gerente que reconozca su trabajo.

Por Susana Navarro Alonso (Enfermera del HUMS y delegada de SATSE)

El Gerente del Salud niega que haya habido desabastecimiento. Debe pensar que nos gusta realizar manualidades en el tiempo libre o trabajar arriesgando la salud vestidos como en una función escolar de carnaval.

La crisis está sacando lo mejor y lo peor de cada una de las personas pero, sin duda alguna, uno de los colectivos que indiscutiblemente está dando lo mejor de sí mismo es el colectivo enfermero. Sin ruido, sin pausa, con profesionalidad y resiliencia, la profesión enfermera está a la altura de las circunstancias en la atención a los ciudadanos, en todos y cada uno de los ámbitos sanitarios y socio-sanitarios donde desempeña su actividad diaria.

Los profesionales de la enfermería son aquellos que están diseñando protocolos de atención a pacientes de coronavirus, que están liderando y humanizando los cuidados acercando las familias a los pacientes ingresados mediante el uso de nuevas tecnologías o creando procedimientos para facilitar el acompañamiento de pacientes en cuidados paliativos. Están literalmente reinventando los circuitos de atención a los usuarios sin que por ello la calidad de la asistencia se vea resentida. A toda esta carga de trabajo se debe añadir que en muchos de los centros son los profesionales de enfermería, concretamente los coordinadores o supervisores de las unidades, quienes están asumiendo la gestión y el reparto del material de equipos de protección individual para todos los trabajadores. Precisamente porque la enfermera es trabajadora, organizada, responsable, empática y rigurosa.

Cabe esperar por tanto que las administraciones sanitarias estén, como mínimo, a la altura de la profesionalidad de quien trabaja en el ámbito sanitario y tanto está demostrando diariamente. Pero tras escuchar las desafortunadas declaraciones del Gerente del Salud queda claro que no es así.

El señor Marión ha asegurado, en un ejercicio sublime de cinismo, que no ha habido desabastecimiento de material sanitario ni de equipos de protección individual. Si esto hubiera sido así, las enfermeras de las unidades que atienden a pacientes con Covid no habrían tenido que comprar, de su propio dinero, termómetros y pulsioxímetros para sus pacientes. Si no hubiera habido desabastecimiento, los enfermeros y enfermeras, tanto de atención primaria como de hospitalización o centros socio-sanitarios, no hadrían tenido que llevar batas reesterilizadas, no habrían tenido que prolongar el uso de sus mascarillas, no tendrían que haber comprado pantallas de protección y no habrían tenido que exponer su salud en la atención directa a los pacientes afectados, tal y como han hecho. ¿Cómo explica el señor Marión el número de contagiados por coronavirus en el colectivo enfermero? ¿Cómo explica que equipos enteros de trabajadores hayan dedicado tiempo y energías a la fabricación de delantales y batas con bolsas de basura si supuestamente teníamos dotación en todos los centros?

Debe pensar el Gerente del Salud que nos gusta realizar manualidades en el tiempo libre o trabajar arriesgando la salud vestidos como en una función escolar de carnaval.

Pero no contento con eso, ha proseguido asegurando que el almacén central del Salud  de PLAZA está funcionando correctamente y que conseguir material es casi tan sencillo como chasquear los dedos. Con todos mis respetos, expondré aquí que dicho almacén central no ha funcionado correctamente desde el día en que abrió sus puertas hace ya más de un año. Obviamente, en situación de crisis y rotura de estocaje de determinados productos casi a nivel mundial, no ha funcionado mejor de lo que nos tiene acostumbrados. Por eso le pedimos que no falsee la realidad y trate a la ciudadanía y la profesión enfermera con el respeto que merece. Una mentira que se repite no deja de ser mentira para quien conoce la verdad.

Y por último, para colmo, en un ejercicio de falta de madurez y nulo nivel de autocrítica, expone que el problema ha podido ser que los coordinadores o supervisores de enfermería encargados de la gestión del material no han desarrollado esta función adecuadamente.

Bravo, de un plumazo miente a la ciudadanía acerca de la situación y desprestigia el encomiable trabajo de quien diariamente está resolviendo los problemas que usted, desde su despacho, ni alcanza a imaginar.

Reconozca sus errores y rectifique. Deje de ningunear a los profesionales que están sobrellevando el mayor peso sobre sus hombros sin perder la sonrisa. Ponga en valor la capacidad gestora y planificadora de la enfermería del Sistema Aragonés de Salud que merece mejores gestores que usted y que merece sin duda una mayor presencia en los órganos de toma de decisiones. En esta crisis, intente usted también sacar lo mejor de sí mismo con la humildad de un colectivo que agradece los aplausos, pero que solo aspira a poder atender a los pacientes en las mejores condiciones para ellos y con las mejores garantías de seguridad.

Y Recuerde: si no aporta, apártese.

 

Susana Navarro Alonso

Enfermera del HUMS.